Existe un mito en ciertos ámbitos políticos y mediáticos, sobre el supuesto buen hacer, desde un punto de vista de la eficacia y eficiencia, en la gestión de Yolanda Barcina al frente del Ayuntamiento de Pamplona. Sin embargo, existen muchos indicadores en la ciudad que dicen precisamente lo contrario, salvo alguna excepción.
La filosofía en la gestión municipal de UPN en Pamplona está siendo la típica de derechas: una de las ciudades con menos impuestos de España, donde gran parte del gasto público se centra en apartados como limpieza, arreglo de calles y calzadas, mantenimiento de zonas verdes y policía municipal (hay que mantener segura y limpia la ciudad), al servicio del automóvil, pero dejando descuidadas aquellas cuestiones que generan un mayor gasto corriente pero que son precisamente las que más benefician a los sectores de población con rentas medias y bajas (la inmensa mayoría), esto es, infraestructuras de servicios sean socioculturales, deportivas, de servicios sociales, de juventud, de educación de 0 a 3 años, bibliotecas, etc. Citaré algunos ejemplos significativos.
En el ámbito deportivo, la dejación municipal ha llevado a que Pamplona durante muchos años, haya contado con una única piscina pública (Aranzadi) que data de los inicios de la democracia. Esto ha supuesto que la sociedad haya tenido que apañárselas por su cuenta impulsando las sociedades privadas en los diferentes barrios, siempre con mayor coste para el ciudadano y dejando en la estacada a los sectores de población sin recursos para acceder a ellas. Eso si, de esta manera, el gasto deportivo municipal es ridículo en comparación con otras ciudades. Solo en los últimos años, y gracias a la reivindicación persistente del movimiento vecinal que no ha querido promover una sociedad deportiva privada, se ha impulsado la de San Jorge. Esperemos que no ocurra lo mismo en el Soto de Lezkairu o en Mendillorri, ¿Dónde están las piscinas previstas en el acuerdo de incorporación a Pamplona hace ya unos cuantos años?
Otro tanto cabe citar respecto a las infraestructuras socioculturales y de juventud. Durante los últimos años se han habilitado varios Civivox en la ciudad que sin duda han sido un avance por más que tengan enormes carencias en participación ciudadana y dotaciones. Sin embargo, si nos comparamos con una ciudad como Vitoria (de habitantes y nivel de vida similar), hoy es el día en que Vitoria cuenta con 11 centros cívicos, frente a los 6 centros cívicos de Pamplona. En materia de juventud, contamos con una única Casa de la Juventud y con un presupuesto que no llega ni a la mitad de lo que se gasta en Sanfermines (un 0,44% del presupuesto de la ciudad). Consecuencia, nuestra gente joven pasando el rato en la calle y buscándose la vida como puede para desarrollar sus inquietudes sociales, artísticas, de formación, etc.
Algunos datos. Vitoria, con 233.000, por 200.000 de Pamplona, cuenta en cada uno de sus 11 centros cívicos con servicio de Ludoteca con 5.257 plazas en toda la ciudad, y 2 espacios juveniles para cada grupo de edad en cada centro cívico. En Pamplona, ni una sola Ludoteca pública y una casa de la juventud para toda la ciudad. En Vitoria, 14 técnicos y 2 administrativos para el área de juventud, por 1 técnico y 1 administrativo en Pamplona. En cuanto al ocio nocturno para jóvenes, durante el año 2007 Vitoria contó con una programación estable y continuada durante 29 fines de semana de todo tipo de acciones culturales, deportivas y formativas con 30.000 participantes, por cero de Pamplona.
Respecto a las bibliotecas públicas, hoy día, y a diferencia de otros municipios como Burlada que tiene contratado a personal propio del Ayuntamiento, el horario de las bibliotecas de Pamplona es el mínimo que establece el Gobierno de Navarra, y no abre ni mañanas en invierno ni sábados. No todas las bibliotecas tienen sección infantil, ni existe una sola persona contratada más por el Ayuntamiento para hacer frente a la apertura por las mañanas.
Un ejemplo de la manera de gestionar de Yolanda Barcina es el denominado Fondo de Inversión Local. Salvo excepciones a las que se ve obligada por la oposición y ante la falta de proyectos sociales elaborados, se han destinado 11,5 millones de euros al arreglo de aceras y al asfaltado de calles (con menor coste de mantenimiento posterior), en lugar de priorizar otro tipo de infraestructuras sociales como escuelas de 0 a 3, dotaciones deportivas (años se llevan reivindicando unas piscinas en Mendillorri), centros de servicios sociales, o Civivox para los barrios que carecen de dicha dotación. Y para colmo, el mayor de los despropósitos, para “no perder” subvenciones, se están haciendo algunos arreglos de aceras francamente innecesarios por su bajo nivel de deterioro como si no hubiese, en plena crisis, cuestiones más prioritarias que atender.
Como consecuencia de esta “eficaz” forma de gestionar, vemos como cualquier municipio de la Comarca cuenta con dotaciones de calidad, que brillan por su ausencia en nuestros barrios. Comparemos a Burlada con 19.000 habitantes con la limítrofe Chantrea con 20.000. Burlada (municipio con pocos ingresos propios al tener escaso suelo industrial), en lo que a dotaciones municipales se refiere, cuenta con un complejo polideportivo, Casa de Cultura con auditorio para 500 personas, biblioteca que abre mañana y tarde y sábados por la mañana, Ludoteca pública, Escuela Taller, Casa de la Juventud en construcción, Escuela de 0 a 3 años, etc. En el caso de la Chantrea, las dotaciones deportivas son privadas, y no dispone ni de Civivox, ni de Ludoteca pública, ni escuela taller, ni casa de la juventud, y su biblioteca solo abre por las tardes en horario de invierno.
Sin embargo Burlada no dispone de algo importante para la buena gestión. Carece de un presupuesto de 1,5 millones de euros para publicidad y propaganda, y de 300.000 euros para gastos protocolarios, de los que dispone Pamplona para destacar su eficiente y eficaz gestión. Si no queremos ir para atrás en las políticas públicas de bienestar, más nos vale que Yolanda Barcina no sea la futura “gestora” de Navarra.
jueves, 20 de agosto de 2009
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