jueves, 28 de abril de 2011

Vermú Republicano

En un día como hoy, de náusea monárquica, un recuerdo del comunicado que escribimos Batzarre Gaztea con motivo del bodorrio de nuestros principitos. Tiene su gracia. Plenamente vigente.

VERMÚ REPUBLICANO

Va a ser que la culpa de todo la tiene Walt Disney. Y es que esa insana costumbre de enchufar a los niños y niñas ante la televisión viendo todo el día películas del Príncipe Azul, Cenicienta, el Príncipe Valiente o Pocahontas, nos emboba de tal manera que cuando hay un bodrio como el bodorrio de hoy, no se nos ocurre mas que pegar el culo al sofá, y los ojos al chow. Pero bueno, por suerte, algunos y algunas todavía prefieren el clásico poteo, que ésta sí es una tradición que merece la pena mantener.

Desde Batzarre Gaztea rescataríamos hoy una sola Ley del anterior régimen, la de vagos y maleantes, y es que claro, a mesa puesta y a cuenta del erario público, hasta el más tonto se apunta a esa especie de chistorrada popular para gente chic que tienen hoy montada en Madrid.

Se congratulaba ayer el nuevo Gobierno, sí, ese del nuevo talante, de la alegría, simpatía y cercanía que los españoles sienten por Don Felipe y Doña Leticia. Entendiendo que esta será reciproca nos preguntamos, ¿y como es que no nos han invitado a todo el mundo a la boda ni nos pone el Gobierno una VPO de 5 millones de euros? Estamos pensando en fabricar un artilugio para azularnos la sangre.

En fin, no podemos dejar de recordar que la monarquía, por mucho que la vistan de seda, mona se queda; una mona con privilegios de casta, y símbolo de tiranía, falta de democracia y sometimiento de la ciudadanía a "sus señores". Y encima, más inútil que una caja de cerillas en el fondo del mar.

Pero bueno, como ante todo somos gente de buena voluntad, tras estos 25 años de "Real paciencia", solo podemos desear a los novios que vivan felices, alegres y simpáticos, que llenen muchas páginas de papel cuché, pero eso sí, en el exilio. Ese viaje, el del exilio, si que nos ofrecemos a pagarlo a escote.

Batzarre Gaztea

Iruña, a 22 de mayo de 2004

martes, 22 de marzo de 2011

UPN y la Mili

Todavía nos estaríamos riendo, si no nos provocaran una parte de indignación, las afirmaciones de las juventudes de UPN sobre su supuesto papel clave en la desaparición de la mili.

Digo indignación, pues fuimos más de 500 jóvenes insumisos navarros (además de varios miles en el Estado Español) los que pasamos una buena temporada en la cárcel de manera absolutamente injusta y arbitraria, precisamente para acabar con el servicio militar obligatorio, mientras el PSOE y el PP (entonces coaligado con UPN), se dedicaban a calificarnos con todo tipo de improperios antipatrióticos, además de mandar sus respectivos ministros del interior a la policía a detenernos. Y tenemos que recordar que en Navarra fue especialmente dura la represión, pues llegó a albergar el 50% de los juicios por insumisión celebrados.

Y si además de tener ánimo para hacerse a sí mismos una propaganda vergonzante, tuvieran un poco de honestidad intelectual, reconocerían que fue precisamente el movimiento antimilitarista y por la objeción de conciencia, el que logró acabar con la Mili, en un momento en el que su empuje consiguió que existieran más jóvenes que se hacían insumisos u objetaran que los que acudían a realizar el servicio militar obligatorio.

La falta de vocaciones, el desprestigio que la mili tenía en la sociedad (como algo inútil, anacrónico, machista, y un largo etc.) y la vergüenza que suponía tener en un país democrático a cientos de jóvenes como presos de conciencia en las cárceles, hicieron que el PP y el PSOE tuvieran que rendirse a la evidencia. Que las juventudes de UPN se cayeron del guindo un poco antes, no lo se, lo que esta claro es que los insumisos que estuvimos en la cárcel y militando en el movimiento antimilitarista, jamás compartimos celda con ningún joven de UPN. Si los había y no los conocemos, estaríamos encantados de hacerlo. Lo que si dice la hemeroteca es que todavía en el 2001 el PP (con UPN dentro) votaba en el Congreso en contra de la despenalización de la insumisión. Pasado el trago, continuaré con la carcajada.

martes, 8 de febrero de 2011

Parece la buena

Esta vez parece la buena. Sin duda los estatutos del nuevo partido de la izquierda abertzale contienen una serie de pronunciamientos claramente dirigidos a cumplir la ley, y de entre ellos el más importante el rechazo a la violencia, incluida la de ETA.

Desde luego es un paso muy positivo. Nunca antes se había expresado en esos términos, por lo que a expensas de lo que haga ETA, parece claro que la izquierda abertzale ha dado un paso cuasi definitivo en favor de las vías exclusivamente políticas.

Hoy no es el día de confrontar lo que políticamente tanto nos diferencia, modelo de sociedad, modelo de convivencia, renovación del discurso de izquierda y un largo etc. Hoy es el día de exigir que todas las opciones políticas estén en las elecciones, y pedirle al gobierno prudencia, sensatez y actitud proactiva para consolidar lo que sin duda, más que nunca, parece el fin del horror de la violencia en Euskal Herria. Habrá tiempo de hacer balance, y mucha tarea en reparar el daño causado por ETA y por las políticas anti-ETA que no han respetado los derechos humanos. Que la esperanza de paz no olvide a esta gente.

miércoles, 12 de enero de 2011

¿Tregua definitiva?

Hay que reconocer, que hoy estamos mejor que ayer, que una tregua global y verificable es un paso importante en la lógica de ETA, aunque el resto de la sociedad pensemos que es insuficiente. Esta tregua, en el contexto del camino que está recorriendo la izquierda abertzale dando muestras de que realmente la apuesta por las vías políticas exclusivamente va en serio, también es positivo. Sin embargo, las claves del final son tercas. O ETA y la izquierda abertzale están dispuestos a pasar página de la violencia sin un logro político (más allá de el de su propia legalización), o volveremos a las andadas. Y desde luego, por más que pueda responder a cuestiones internas, la insistencia en ser garante o supervisor de un eventual acuerdo político, hace que el comunicado de ETA tenga grandes oscuros.

Y el problema para dejar las armas sin ningún logro político es el relato a plantear a su gente. Décadas de violencia, más de 800 asesinatos, muchos muertos entre sus filas, miles de años de cárcel, malos tratos y un sin fin de sufrimientos para qué, para conseguir ser legales, cuando lo fueron hasta no hace mucho. ¿Están dispuestos a decirle a su gente que tanto sufrimiento no ha servido para nada? Obviamente deberán hacer un relato que situarán en clave triunfalista, lo que ocurre es que la evidencia dice que la violencia si algo ha hecho es desprestigiar lo que de legítimas tienen las reivindicaciones abertzales.

En todo caso, esperemos que esta vez la política se imponga a la violencia, y estemos ante el final definitivo. Será el momento de arrimar el hombro entre todos para la reconciliación, el cierre de heridas, la generosidad, la apuesta por mejorar una maltrecha convivencia. Una reconciliación, que no será posible sin verdad, justicia, reconocimiento y reparación de todas, insisto, todas, las víctimas.